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miércoles, 9 de enero de 2013

LA INSPIRACIÓN

La inspiración -no confundir con la imaginación ni la  intuición- es aquello de lo que se nutren los artistas para poder serlo. Si, también necesitan técnicas, pero sin la inspiración...
La inspiración es la madre de la creatividad que consigue su máximo exponente cuando llega al éxtasis y nos predispone a  "recibir el aliento" que es  el significado de la palabra inspiración -de los dioses-.
La inspiración la comparo con un estado de gracia, un momento de iluminación de algún poder superior. Hay obras de arte en este mundo que realmente parecen realizadas por hadas, ángeles u otros espíritus, todo menos por el hombre.
Todos los artistas tienen "una" obra que es la que les inmortalizó. Los sobrenaturales alguna más, pero pocas más. Es el producto de su momento de inspiración, de esos momentos únicos que solo ellos disfrutan.
Pero todos tenemos momentos de inspiración en nuestro devenir diario, pero los resultados, claro, no son los de un genio. Nosotros no pasaremos a la historia por hacer un magnífico guiso, por hacer esa manualidad que nos ha quedado muy mona o por haber escrito un poema a la vecina de tercero. Pero es inspiración al fin y al cabo.
Sabemos por la historia que esa señora, la inspiración, se lía con cualquiera. No hace falta ser especial, ni inteligente, guapo o rico, de familia bien o de pensamientos elevados. Es un Don que se reparte de una manera tan aleatoria que nos confunde. Mozart era bajito y según la película, un ser despreciable y zafio a decir de su biógrafo Salieri. Einstein no dio pie con bola en la escuela y lo tachaban de tonto y no era un especial matemático -su mujer si ¿?-.
La mayoría de los pintores clásicos eran ateos y pintaron los cuadros más piadosos que pueden verse. Miguel Angel no había pintado un fresco en su vida y de golpe y porrazo me pinta la capilla Sixtina... Demóstenes, famoso político griego pero ha pasado a la historia por orador, era tartamudo en su niñez. Si, se metía piedras en la boca para corregir su dicción pero digo yo que sin la inspiración...

Un buen día un ser humano tuvo la inspiración de reproducir el fuego que veía en los volcanes o el que se originaba por algún rayo y dejó de comer carne cruda. Después algo le dijo que sembrara esos granitos que había dentro de la fruta y dirigió su destino.
Mucho después a alguien se le ocurrió transformar los sonidos que emitían hablando en signos para dejar constancia de lo dicho y nació la escritura, con la que podemos dejar constancia de nuestra historia y trascender. El mundo y su desarrollo se basan en la inspiración de todos para evolucionar y mejorar nuestro día a a día. Y gracias a unos pocos iluminados, disfrutar por toda la eternidad de esas obras maestras que han legado a la humanidad.
Todos los que necesitamos la inspiración vivimos en un permanente estira y afloja con ella y temiendo como un nublado cuando nos abandona. Es algo que no puedes prever y lo más que puedes hacer es darte un atracón creativo mientras te dura la chispa.
Supongo que los demás necesitan su fuente de inspiración y supongo que existe una por cada uno. La mía para escribir es el amor, un cuerpo sugerente, unos ojos bellos, las mujeres en general, son mis musas pues de todas ellas obtengo algo que me impulsa. Sois mi media naranja, mi  montoncito de gajos.
Rafaél Jiménez

martes, 8 de enero de 2013

LA FRASE DE HOY

Una serie de lógicas verosimilitudes, sumadas unas a otras, suponen una evidencia.
Rafaél Jiménez 

lunes, 7 de enero de 2013

LA INTUICIÓN


Parece que la intuición reside en la glándula pineal, llamada también el tercer ojo. Es de los primeros órganos que se desarrolla en el feto –aproximadamente al segundo mes del desarrollo- y por eso ya nace “aprendido”. La intuición es ese don maravilloso que Dios nos añadió a los cinco sentidos físicos, el llamado sexto sentido. Tiene muchas vertientes este “sentido” y varios nombres siendo todos lo mismo en diferentes grados. En nuestra prehistoria religiosa, a los intuitivos se les llamaba profetas. En el mundo griego, oráculos. Andando los tiempos se les empezó a llamar curanderos, brujos, sanadores, adivinos, gurús, quiromantes, astrólogos y ahora analistas de mercados. Existe un poco de todo esto en cada uno de nosotros. En todas las facetas humanas se da la intuición en mayor o menor grado, incluido en los asépticos científicos que acaban descubriendo algo por un noventa y cinco por ciento de intuición y un cinco por ciento de técnica, también podemos cambiar en este caso el porcentaje de intuición por la casualidad.
A pesar de los intensos estudios sobre este sentido en USA años atrás sobre la telepatía, no se consiguió nada concluyente, no sabemos si por el emisor o por el receptor insuficientemente intuitivo.

Lo contrario a la intuición es lo racional, esta es la parte de la inteligencia ideal para el estudio científico y la intuición sin embargo se enfoca a temas filosóficos o la obtención de nuevos conocimientos, es la copartícipe de la  imaginación, madre de los artistas y creadores.
A la imaginación también se le llamó ciencia infusa por mostrar aspectos no racionales sobre aptitudes humanas no relacionadas con sus conocimientos o preparación. Ahora se le llama ampulosamente: "proceso mental inconsciente de exaltación...". Y yo lo llamo Don Divino.

La intuición nace y se hace. Conocemos personajes históricos con ella de manera innata y sabemos con certeza que las personas con un alto grado de conocimientos la tienen muy desarrollada, como Newton y Einstein. En estos casos parece evidente que su intuición es la proyección de su saber.
Los de nacimiento son otra cosa, actúan a golpe de puro instinto y parece que les sale bien. Es como si tuvieran un guión escrito por manos sabias que les indica en todo momento su proceder o análisis sobre cualquier cuestión.
El rey de los intuitivos de la era humanista sin ninguna duda fue Nostradamus del que lo mejor que se puede decir para demostrar su poder intuitivo fue pronosticar el día de su propia muerte y no, no se suicidó.
Bien es verdad que se le ha ayudado mucho en darle la razón durante los más de cuatrocientos años que abarcan sus predicciones, retorciendo sus poemas para coincidirlos con sus sentencias. En solo una ocasión no ha acertado o lo que es igual no se consiguió traducir su escrito para parecerlo al pronóstico.
Con esto entramos en el mundo de la adivinación, mediante astrología, cartas, runas, huesecillos y distintos abalorios.
¿Qué queréis que os diga?, que yo no creo en ello. Acabamos de tener una muestra patente, el fin del mundo por la alineación de los planetas. Acto seguido de no producirse, los amantes del ocultismo salen con que no era eso, que era el fin de una era y el principio de otra, más feliz. ¡¡Cuentos chinos!! ¿Tú has notado algo? Nos dirán que aun es pronto para notar sus efectos.... qué no diremos para mantener estas tonterías.

Ser intuitivo es genial, bien atentos nos avisa de peligros inminentes. Bien domesticado este Don te puede ofrecer una seguridad relativa sobre tu porvenir. Ayudará sin duda una base solida de conocimientos pero  entre el corazón y la razón yo opto por el primero. Quizás por hacerle caso a nuestro primer sentido que fue el instinto  y al primer órgano que se forma en el feto humano.
Rafaél Jiménez

viernes, 4 de enero de 2013

LA IMAGINACIÓN

La imaginación es soñar despierto, es alcanzar logros, en principio imposibles. La imaginación nos ayuda a extrapolar nuestros deseos y ver por unos momentos la realidad que deseamos.
La imaginación es liberadora de presiones y de situaciones dolosas, en esos casos es cuando más necesitamos de ella, para huir y refugiarnos en mundos imposibles, en vidas de ensueño.
Imaginamos cuando huimos de una realidad que no nos gusta y que nos aprisiona. Imaginamos para mejorar nuestra realidad intrínseca, imaginamos lo que no tenemos.
La imaginación es una proyección superior de la mente que se nutre de vivencias reales para revivirlas y magnificarlas en momentos de bajón.
Todo lo que no conseguimos en la vida real lo imaginamos o lo soñamos, es un placebo para nuestras desilusiones.
Ya desde la más tierna infancia imaginamos. Imaginamos amigos que no existen, imaginamos que volamos siendo superman o que vencemos a todos los malos o en ser  enfermeras -ellas- o bomberos -ellos-.en la juventud imaginamos con ser grandes arquitectos. Después imaginamos el hombre o la mujer perfectos. Nos pasamos la vida imaginando lo que no somos capaces de alcanzar.
En los sesenta se popularizó la frase "la imaginación al poder" dictada por aquella juventud inconformista -como todas- que no sabía lo que quería -como todas- achacando a los gobiernos mundiales falta de iniciativas. Pero esta vez si funcionó algo para algunos, Francia dio un vuelco y proclamó la V República. Ellos sabrán si les sirvió para mucho. La imaginación nos hace libres, a veces.

Esta nueva sociedad, hija de aquella, ha involucionado de una manera clara, inmersa en el síndrome de Peter pan permanente, no quiere crecer, no quiere vivir realmente, prefiere esconderse aquí, en Facebook, imaginando situaciones, vivencias virtuales para nada más que izar la imaginación a sus máximos exponentes.
Imaginamos amores que no son, situaciones que nunca se darán, con personas que nunca conoceremos en la realidad. Vivimos de la ilusión, de la imaginación, incapaces de llevarlo a la realidad.
La imaginación es lo contrario a la acción y así vista es perniciosa, pues todo lo relativo al mundo onírico no se transforma en realidades. Sí, también vivimos de sueños pero necesitamos realidades para trascender como seres humanos.
La imaginación siempre ha impulsado al ser humano, pero cuando la imaginación ha transformado en cosas patentes lo soñado.
Bueno, tampoco quiero vilipendiar a la imaginación, en realidad es la madre de todos los creadores, cuando lo son.
Pero la imaginación no es gratis, te pasa una factura terrible cuando vuelves a la cruda realidad.

Podemos imaginar lo que queramos. Podemos imaginar un mundo mejor, donde el hambre no exista y donde la justicia social sea universal, un mundo libre donde se cumplan todas nuestras expectativas pero con la imaginación sola, no basta.
La imaginación es libre, yo veo una especie de juncos en la imagen de arriba ¿y tú?
Rafaél Jiménez

jueves, 3 de enero de 2013

GRACIAS COLOMBIA

GRACIAS COLOMBIA
Esta son las localidades desde las que me leéis los colombianos: Valle del Cauca, Narino, Cauca, Tolima, Risaralda, Antioquía, Ibagüe, Cartago, Córdoba, Bolívar, Atlántico, Magdalena, Norte de Santander, Santander, Casanare, Husla, Caldas, Boyaca, Barranquilla, Cali, Trujillo, Santa Marta y Bogotá.   A todos ¡¡gracias!!
Rafaél Jiménez

miércoles, 2 de enero de 2013

PEDIR AMOR

Mal asunto es el de este título y habrá que ver como nos desenvolvemos en él. Podemos verlo desde dos perspectivas: Una ¿alguien podría calcular cuantos amores no nacen por no haberlo declarado abiertamente a la persona amada? Me atrevo a asegurar que más que los que se confiesan y realizan. Nuestro ego nos lo impide, tememos el rechazo del pretendido y jamás formulamos la pregunta adecuada. Dos  El problema es como lo pides y a quién. ¡A ver! pedir no es implorar ni mendigar, hay que saber pedir y elegir bien, de manera adecuada. Muchas de las peticiones fallan por no haber hecho una buena elección. En realidad es la mujer la que sabe pedir de mil maneras distintas amor y de qué tipo sobre todo. Los hombres, más torpes nos limitamos a entrar al trapo de las someras invitaciones de ellas.

Cuando pedimos sexo, tenlo claro, no es amor. Cuando pedimos amor, lo pedimos todo. Y según lo pedimos obtenemos lo uno, lo otro o... nada. Yo no puedo dar clases de seducción, para eso hay auténticos gurús hoy día que me causan... simpatía. Parecen estrategas en un campo de batalla para algo que es lo más natural del mundo. Parece que estuvieran acechando una pieza de caza.

Mi táctica ha sido siempre tan simple como auténtica: acercarme de frente a una mujer que me gustaba y entablar conversación con ella. Nunca tuve que decir: "me gustas", se lo demostré. Y también las demostré que las amaba, sobran las palabras. Tú no necesitas pedir amor, si eres de ley te vendrá por sí mismo y no pongas metas.
Desgraciadamente no puedo aconsejar tirarnos de cabeza, a calzón quitado, en brazos de un amor. Hay que guardar un as en la manga porque la correspondencia nunca es al cincuenta por ciento y todo lo que empieza tiene un final. No cortes con tus amigos y familiares allegados, si no guardas una parcela de intimidad te puedes encontrar con el culo al aire si el otro te deja y no tendrás donde guarecerte si ello sucede. Todo depende de la exigencia de cada cual.  Sé franco, eso sí, ama de verdad, jamás finjas un amor.

El compartir la vida con alguien no significa que esa persona sea de tu exclusividad. Hay que dejar libertad de movimientos. Somos individuos aunque nos aunemos para convivir. Hay quien da el ciento por uno y se queda con un palmo de narices pero también puede ocurrir que hayas quemado ese amor con tus pretensiones.  El miedo a su pérdida normalmente lo precipita porque nos volvemos exigentes y celosos y nunca preguntes ¿es que ya no me quieres? Tu corazón sabe esa respuesta y con esa pregunta pones en entredicho la entrega de tu amante. Si tú muestras tus dudas de manera habitual sobre su amor por ti, abres una fisura que se acrecentará cada vez que lo preguntes.

El amor no se mide por el tiempo que se vive juntos si no por su intensidad. La vida se compone de días y uno trae otro. Hazte necesario y despreocúpate. Si hay amor de verdad será duradero y en todo caso se manifestará como un gran cariño, que es un sinónimo del amor.

No parece adecuado pedir amor, literalmente. Hay maneras que hablan por ti. A mi las mujeres me lo han pedido con la mirada y por mi parte lo he pedido con un ramo de rosas rojas, después los hechos han hablado por ambos.
¿Sabes como se sabe si te aman?, cuando el otro hace algo por ti contrario a sus gustos o costumbres. Y tanto más cuanto más lo haga. Es así de simple.
Amar es simple, pero normalmente lo complicamos por no ser francos, por no hablar claro, tememos el rechazo de alguien a quien ¿queremos? Odias el pescado pero lo comes una y otra vez por su amor. No hombre, no. Se dice a la primera para que quede constancia de que cada vez que lo hagas es por darle gusto al otro. La franqueza -expuesta así de manera simple- es primordial.

Y darle tiempo al tiempo. Un gran amor necesita mucho para conseguir la comunión de almas, si no es así lo que habrás tenido es un apaño, tildado de más o menos romanticismo, un calentón vamos, y como vino se irá.
Estar permanentemente enamorado es muy cansado, es solo para corredores de fondo ¿tú lo eres? porque significa estar pendiente de otro. Es por eso que hoy no se da. Las nuevas generaciones han nacido cansadas y se lo dan todo hecho y el amor significa entrega y sacrificio. En el amor hay que sembrar y dar tiempo y los de ahora solo aparecen para la cosecha, así les va.
Cuando quieras a alguien no lo dudes, plántate delante y mírale al alma a través de sus ojos. No falla.

Se lo dedico a mi amiga Vicky Rrios de San Juan -Argentina-
Rafaél  Jiménez

martes, 1 de enero de 2013

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